Retirada táctica

Como ya comenté otras veces, divido mi operativa en series de al menos 20 operaciones. Tras la sesión en la que tomo la operación número 20, me paro y reviso toda la serie, intento ver en qué puedo mejorar, implemento los cambios necesarios en mi plan de trading y vuelvo a la carga.

Photo by Goh Rhy Yan on Unsplash
Photo by Goh Rhy Yan on Unsplash

Sin embargo, cuando en la sesión del pasado 25 de julio completé las operaciones número 20, 21, 22 y 23, que cerraban mi peor serie de largo hasta la fecha, vi claro que necesitaba algo más que una revisión rutinaria para enderezar el rumbo.

Pero además esta serie (la novena) no era un caso aislado, ya en la séptima serie había estado también bastante mal. Y aunque en la octava maquillé un poco el resultado al terminar ligeramente por encima de breakeven, la tendencia negativa era muy clara, y se resume muy bien con estos datos.

  • Hasta el 12 de abril había completado mis primeras 130 operaciones, con un resultado muy bueno para un principiante:
    • % ganadoras ⇒ 47%
    • Media ganancias ⇒ 18,82
    • Media pérdidas ⇒ 15,25
    • Ratio Win/loss ⇒ 1,23
    • Expectativa por operación ⇒ 0,85€
    • Rentabilidad total ⇒ 1,11%
  • Desde ese entonces hasta el mencionado 25 de julio incurrí en un drawdown del 5,5%. Estas son las estadísticas de mis operaciones desde la 131 a la 204 (mi última operación hasta la fecha):
    • % ganadoras ⇒ 27%
    • Media ganancias ⇒ 14,53
    • Media pérdidas ⇒ 15,79
    • Ratio Win/loss ⇒ 0,92
    • Expectativa por operación ⇒ -7,6€
    • Rentabilidad total ⇒ -5,56%

Para que se entienda de un vistazo voy a hacer algo que no he visto hacer prácticamente a ningún trader: publicar mi curva de resultados.

Evolución de mi capital
Curva de capital

¿Qué había pasado? ¿A qué se debía este bajón en mi rendimiento? ¿Se debía a algún cambio técnico en mi metodología? ¿Era físico? ¿Mental? ¿Peores condiciones del mercado para las que no estaba preparado?

Aprovechando que ya de por sí apenas iba a poder operar durante todo el mes de agosto por motivos personales, decidí parar del todo y tomar distancia para revisar todos los aspectos de mi operativa y mi bajón de rendimiento con el objetivo de volver más fuerte y mejor preparado.

Mucho trabajo por delante

Con la fecha orientativa de volver «a las canchas» el 23 de septiembre más fuerte que antes, tenía trabajo por delante. Estas son las tareas que me propuse llevar a cabo durante estas semanas de agosto y septiembre:

  1. Revisar a fondo toda mi operativa hasta la fecha. El objetivo era saber qué hago bien y en qué condiciones y qué hago mal y en qué condiciones.
    • Estadísticas detalladas por setups, horas, días de la semana, etc.
    • Comparar mis mejores y mis peores sesiones en los siguientes aspectos:
      • Estado físico antes y durante la sesión.
      • Estado mental antes y durante la sesión.
      • Condiciones del mercado: Contexto global, estructura/tendencia, price-action fluido o ruidoso, oportunidades.
    • Comparar mis mejores y peores series en esos mismos aspectos.
  2. Actualizar mi Plan de Trading y mi Manual de Procedimientos con las mejoras detectadas en el punto anterior.
  3. Releer YTC PAT. Los capítulos sobre fundamentos de los mercados, análisis, estrategia y repasar a fondo los ejemplos de operaciones.
  4. Hacer de nuevo los ejercicios propuestos por Lance Beggs en su curso YTC PAT, pero esta vez en menor cantidad (los tienes detallados este artículo sobre mi Hoja de Ruta).
    • Estudiar 25 sesiones de mi mercado (en lugar de las 100 que hice la primera vez).
    • Seguir el precio y hacer replay de 5 sesiones (en lugar de las 10 que hice la primera vez).
  5. Adquirir el hábito de ir a nadar al menos 2 veces por semana. Necesitaba estar mejor físicamente y eso empezaba por fortalecer una espalda que lleva demasiado tiempo dándome la lata.

Conclusiones

Aunque repasé minuciosamente todas las estadísticas y aspectos técnicos de mi operativa, así como los cambios que fui haciendo en las sucesivas series, no encontré evidencias suficientes para echarle la culpa directamente a algún aspecto técnico en particular.

Los únicos datos realmente relevantes que saqué son los siguientes:

  • Comparando mis 15 mejores y mis 15 peores sesiones, la calidad de mi estado mental fue aproximadamente el doble mejor en las sesiones buenas que en las malas.
  • Las primeras 130 operaciones las llevé a cabo en 38 sesiones, de las cuales 10 (26%) tuvieron lugar en unas condiciones de mercado claramente desfavorables.
  • Las siguientes 74 operaciones las llevé a cabo en 39 sesiones, de las cuales 17 (44%) tuvieron lugar en unas condiciones de mercado claramente desfavorables. Y 8 de estas 17 tuvieron lugar en julio.
  • Mi resultado bruto operando en condiciones de mercado desfavorables es de -628€.
  • Mi resultado bruto operando otras condiciones (intermedias o favorables) es de +180€.
  • En mis 3 mejores series tengo mejores resultados en las sesiones complicadas que en las 3 peores series.

Así que la única explicación concluyente que pude sacar, que a la vez es la más sencilla teniendo en cuenta mi condición de novato, es la siguiente:

Simplemente mi nivel de destreza no alcanzaba para lidiar con unas condiciones de mercado más complicadas, que terminé por agravar al final con un bucle de negatividad y frustración.

Quizás los números anteriores no eran del todo reales, ya que al partir de cero mi mentalidad era más «limpia», sin ningún tipo de expectativa ni apego al resultado, a lo que hay que añadirle unas condiciones de mercado más sencillas. Cuando la cosa se complicó y empecé a perder más a menudo, la frustración por no poder igualar mis números anteriores me llevó un bucle difícil de romper.

Pero de todo esto también saco una conclusión muy positiva: mi gestión del riesgo fue buenísima. Desde el 12 de abril me harté de perder y perder, en total perdí 54 de 74 operaciones, y aún así mi cuenta solo se resintió un 5,5%. Creo que es un dato muy positivo a tener en cuenta.

Mejoras aplicadas

Aunque evidentemente hay muchas áreas en las que debo mejorar, me voy a centrar principalmente en trabajar dos aspectos: mentalidad y lidiar mejor con peores condiciones de mercado. Para ello tomaré principalmente las siguientes medidas:

  • Reducir al mínimo el tamaño de posición. La idea es que la pérdida o ganancia de una operación concreta sea prácticamente insignificante para el conjunto, y poder así centrarme en operar bien sin apego al resultado.
  • Practicar a cortar rápidamente las pérdidas. Aunque muchas veces me salga antes de tiempo.
  • Establecer rutinas pre-sesión destinadas a afrontar la sesión con una mentalidad más efectiva.

En el momento de escribir estas líneas puedo decir que he completado todas las tareas y que estoy listo para retomar la operativa este próximo lunes 23 de septiembre.

Sé que no hay absolutamente ninguna certeza de que mis resultados vayan a ser mejores a partir de ahora. Pues el progreso adquiriendo una habilidad tan compleja como el day trading es un proceso mucho más complicado e incierto, que requiere muchísima práctica, caer y levantarse cientos (o miles) de veces y que esto no ha hecho más que empezar. Pero también sé que dicha práctica tiene que ser dirigida, que es necesario pararse y revisar a menudo, o de lo contrario corremos el riesgo de estar girando la rueda infinitamente.

Buen trading.
Sergio.

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